desintegrado

Mayo 6, 2007

life under the swatter

Archivado en: inquietante — Héctor @ 11:55 am

Te odio cuando me levanto a tu lado y estás ahí. En mi habitación. Odio mirar todos mis libros, mis papeles, mis ceniceros a rebosar de colillas y verlos fuera de su sitio, porque he tenido que moverlos para hacer un hueco a tu ropa. y encima te quejas de que soy un cerdo. Pero no por eso dejas de follar conmigo. Ni yo contigo aunque te odie. Así que lo primero que hago es levantarme, apartarme de ti, abrir la ventana y encender un cigarro. Necesito ese sucio humo en mis pulmones y necesito que esas cenizas se caigan fuera del cenicero y manchen el suelo. Es mi forma de marcar mi territorio. Una entre tantas, y tan inútil como las otras, porque tu sigues invadiéndome. Apartando mis libros, mi mierda para dejar tu ropa. Pero todo da igual. Yo seguiré siendo un cerdo, yo seguiré odiándote y seguiremos follando. “Dame una calada”, me dices ahora que te acabas de despertar. En el fondo somos iguales, y nos destruimos el uno al otro…

• • •